La pregunta que uso como título para esta entrada es una pregunta que seguramente todos hicimos alguna vez o que alguien nos preguntó a nosotros. Es normal que al hablar sobre un videojuego se quiera saber exactamente cómo es que lo jugamos. Eso, sumado a algo que estuve jugando en los últimos días, me llevó a formularme una pregunta a mí mismo: ¿hasta qué punto consideramos a algo como videojuego?. Jugabilidades diferentes hay por doquier, pero hay algunas que son "menos videojuego" que otras, tanto que hay gente que se pregunta si es realmente un videojuego o estamos frente a otra cosa.
Pensemos un momento en, por ejemplo, Saints Row: The Third, The Last Of Us o Catherine. Nadie duda que sean videojuegos. Todos tienen mecánicas que están ahí para entretener al usuario. En Saints Row tenés una ciudad entera para recorrer, autos para manejar, misiones para realizar, gente a la que matar, caos para hacer a tu gusto. Nadie duda que eso sea un videojuego. En The Last Of Us tenés hermosos escenarios en los que se ocultan objetos coleccionables, ítems de todo tipo para crear tus armas, enemigos de los cuales esconderte o plantarle cara, secciones en las que necesitás pensar una solución para avanzar. Nadie duda que eso sea un videojuego. En Catherine tenés una enorme torre de bloques para escalar, podes mover los bloques a tu antojo y formar el camino que quieras, hay obstáculos que superar, hay objetos que te ayudan en tu escalada, hay diferentes modos hechos alrededor de la mecánica de escalar la torre de bloques. Nadie duda que eso sea un videojuego. Sin embargo, existen otros ejemplos que quizás se alejan un poco de lo que todos consideramos como "videojuego".
Tomemos como por ejemplo el juego de Telltale Games The Walking Dead (que hace poco recibió un DLC). Si intentamos responder a la pregunta que hace de título en esta entrada, probablemente la respuesta sea algo similar a "hacés click sobre diferentes objetos". Esto no es un concepto nuevo, ya se viene usando en aventuras gráficas que tienen más años que yo. Sin embargo, hay gente que hoy en día no ve tanto como videojuego esas mecánicas. Quizás sea porque con las tecnologías de hoy en día, es mucho más común hacer juegos que se basen en algo más que unos simples clicks en el escenario. Así y todo, yo creo firmemente que las aventuras gráficas son tan videojuego como el resto.
Pasemos a otro ejemplo que quizás sea similar: Heavy Rain. El proyecto anterior de Quantic Dream, Fahrenheit (o Indigo Prophecy, como se conoce en Estados Unidos y Canada para evitar confusión con la película Fahrenheit 9/11) tenía una jugabilidad similar, pero que se terminó de pulir con Heavy Rain. Si bien la jugabilidad de Heavy Rain puede parecer similar a la de una aventura gráfica, no hay que confundirlos. Heavy Rain no se juega como las aventuras gráficas. Heavy Rain es más que nada un festival de Quick Time Events, en los que tenés que apretar un botón para realizar una acción. ¿Querés abrir una puerta? Vas a tener que girar el analógico para que el personaje gire la perilla y luego moverlo para atrás o adelante para mover la puerta. ¿Querés tirar una pelota? Vas a tener que mover las manos de tu personaje para atrás, luego para adelante y hacer que la suelte para arrojarla. Salvo algunas decisiones por tomar (al igual que en The Walking Dead), no hay mucha más jugabilidad que esa. Mucha gente también ve eso como "muy poco videojuego". Sin embargo, yo creo que, por más que haya poco para hacer, Heavy Rain es tan videojuego como el resto.
Ahora, existe un cierto tipo de videojuegos que quizás sea más difícil de calificar como videojuego: las novelas visuales. Este territorio es definitivamente mucho más ambiguo que los anteriores y es lo que me llevó a escribir todo esto, gracias a mi más reciente adicción, Katawa Shoujo. La jugabilidad básica de las novelas visuales es elegir el camino por el que la novela seguirá. Tiene música, tiene imágenes, tienen ciertas animaciones, pero la base es la misma: no deja de ser una novela. Sin embargo, esos agregados extra más la capacidad de que el usuario moldee la historia crean una interactividad que lleva a lo ambiguo. ¿Es un videojuego si se me presenta algo con animaciones (por más "humildes" que sean), música y en lo que yo tengo que decidir como sigue? ¿O no es un videojuego porque, precisamente, no hago más que encaminar la historia? Si bien yo tengo la opinión de que sí son videojuegos por más que su jugabilidad sea mínima, seguramente muchos piensen que no.
Entonces, para ir resumiendo ¿cuándo un videojuego deja de ser videojuego y pasa a ser otra cosa? Cada uno tendrá una respuesta formulada para esa pregunta que dependerá de las experiencias que haya tenido con los videojuegos.No existe una deifición de diccionario que trate con estos casos de ambigüedades y diga "no, esto no es un videojuego por X motivo", yo creo que eso queda más a criterio de cada uno. En cuanto a mí, estoy seguro que no haber probado absolutamente todas las formas de jugabilidad existentes, pero sí he llegado a probar cosas con una jugabilidad extremadamente mínima que pone en duda su calidad de videojuego, como por ejemplo novelas visuales o juegos independientes que uno no sabe de qué mente salieron. Sin embargo, por más mínima que sea esa jugabilidad, que usualmente se limita a hacer clicks para que el texto avance y tomar alguna que otra decisión, a mi no me dejan de parecer videojuegos. Son muy poco comunes, no tienen mucho que ver con los géneros más mainstream, pero para mí siguen siendo videojuegos.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario