La semana pasada en el Rincón Musical dediqué la entrada a Gavin Dunne, que hace música inspirada en videojuegos. Esta semana no sólo voy a dedicarle la entrada a un compositor que hace música para videojuegos, sino que también es quien me inspiro a que, en algún futuro, yo me dedique a lo mismo. Akira Yamaoka, compositor japonés, ex hombre de Konami, puso música para muchos juegos. No More Heroes 2, Lollipop Chainsaw, Shadows Of The Damned, el próximo a salir Killer Is Dead, son algunos de los más conocidos en los que trabajo. Sin embargo, su salto a la fama como compositor de videojuegos y sus trabajo más admirable (al menos para mí) es con la saga Silent Hill.
Mi historia con la saga es un poco rara. La primera vez que jugué un Silent Hill (que fue el 1) fue a la tierna edad de 6 años, cuando mi primer Playstation 1 era una consola enorme, rectangular y de un color gris oscuro, con el botón Reset separado del botón para prender la consola. Cómo conseguí el juego es algo que ya no recuerdo, pero sí recuerdo lo que viví con él. La primera vez que lo jugué llegué hasta el final del sueño de Harry, cuando consigue la pistola de las manos de Cybil y ese horrible bicho entra por la ventana ni bien agarré la radio. Para cuando conseguí matar al monstruo, estaba tan asustado que temblaba. Entonces, apagué la consola, literalmente tiré el CD a la basura (en esos días no sabía mucho sobre cómo tratar un CD) y nunca más volví a jugar un Silent Hill. Los evité a toda costa siempre que pude... Hasta que a los 14 años y ya con Playstation 2, me picó no sé qué bicho y compré el Silent Hill 4. Tal vez quería superar mis miedos... Pero sí, 8 años tuvieron que pasar para que me animara a volver a jugar un juego de la saga... Y cuando lo hice (además de asustarme) fue como encontrar el amor a primera vista. Inmediatamente después jugué a todos los juegos que pude en mi PS2, y cuando compré mi PS3 mis objetivos eran jugar a Homecoming y al recién salido Downpour. Hoy en día, Silent Hill es una de mis sagas favoritas, y el señor Yamaoka, su compositor, una de las principales razones por las cuales amo los juegos.
La música de Silent Hill 1 probablemente fue una de las cosas que más contribuyo a ese miedo que tuve como infante. No solo las melodías sino que los sonidos en sí que se usan son realmente opresivos, oscuros, terroríficos. Canciones como My Heaven, Moonchild o Until Death son realmente capaces de dar miedo por sí solas, pero cuando son presentadas en el juego, en plena oscuridad, en una habitación en la que no sabés qué podes encontrar, el efecto se multiplica. También hay otras canciones un poco más calmas, como Claw Finger, o Tears Of... y Killing Time, de las cuales las últimas dos suenan durante los créditos. El estilo musical del primer juego de la saga fue algo único y que no se volvió a repetir en los siguientes, vaya uno a saber por qué.
Sin embargo, el tema más reconocible por todos los que hayamos jugado Silent Hill es, precisamente, la canción Silent Hill:
Sin embargo, el tema más reconocible por todos los que hayamos jugado Silent Hill es, precisamente, la canción Silent Hill:
Silent Hill 2 tomó otro camino. Ya que la historia del juego era diferente a la de su predecesor y transmitía otras sensaciones, la música tenía que estar acorde. No voy a hablar de la historia, porque si no la conocés, tenés que jugarlo ya mismo, pero sí puedo decir que la música tenía que transmitir esa sensación de melancolía, casi tristeza, para ir acorde a la historia. Realmente lo conosigue, hay canciones como Heaven's Night o Forest e incluso Promise, que también es muy conocida entre los fans, entre muchas otras que transmiten sentimientos que van de la manos con lo que busca transmitir la historia del juego. Si bien son muchísimas menos, todavía hay canciones para esos momentos en los que el miedo te invade. Black Fairy y Silent Heaven son mis ejemplos favoritos, y la muestra de que por más melancólico que pueda ser el juego, todavía van a seguir existiendo canciones hechas para asustarte, por más pocas que sean.
Una canción en especial es indiscutiblemente la canción emblema de Silent Hill 2, y esa es Theme Of Laura:
Silent Hill 3 significó un cambio ligeramente brusco. Por un lado, Yamaoka pasó a ser más que el compositor, ya que ahora también tomaba el cargo de productor. Por el otro, y quizás el cambio más influyente, fue la primera aparición de canciones cantadas y con una estructura de canción como la que todo el mundo conoce. El baterista y escritor de letras Joe Remersa y la (impresionante) vocalista Mary Elizabeth McGlynn se sumaron a Yamaoka para componer el primer Silent Hill que incluía el soundtrack oficial en su salida en Norteamérica. Sin embargo, el hecho de que hubiera canciones con voces no significa que éstas iban a ser la mayoría. De hecho, sólo son 4: You're Not Here, Letter - From the Lost Days, Hometown (una versión cantada por Joe Remersa de la canción Silent Hill) y I Want Love (que cuenta con una versión extendida que se denomina Studio Mix). Al igual que en Silent Hill 2, las canciones con clima opresivo siguen siendo las menos, como por ejemplo Prayer o Heads No. 2, pero no por eso quiere decir que su calidad sea menor. Las canciones más calmadas, más ambientales, ahora incorporan la batería de Remersa (que es muy diferente a las percusiones en los anteriores juegos) y eso se nota mucho en algunas como End Of Small Sanctuary o Dance With Night Wind, pero todavía sigue habiendo algunas que no utilizan percusión, como Never Forgive Me, Never Forget Me.
Igualmente, la canción más representativa de Silent Hill 3 y seguramente con la cual muchos entramos en contacto por primera vez con la voz de McGlynn es You're Not Here:
Silent Hill 4 es especial para mí. No solo fue el que me reintrodujo a la saga, sino que es a día de hoy mi favorito y de todos el que más miedo me dió. De hecho, lo tengo descargado desde la PSN Store en mi PS3, y cada vez que intento jugarlo por largos períodos de tiempo termino con una horrible sensación adentro. Quiero pero no lo quiero jugar. Casi 20 años tengo y todavía me sigo asustando de un juego que jugué varias veces hace tiempo. En fin, la música, que para eso escribo. Las canciones con la voz de McGlynn se convirtieron en tradición, y Silent Hill 4 tiene varias, como Room Of Angel, Tender Sugar, Your Rain y Waiting for You (que simula ser una canción en vivo, pero en realidad no lo es); y Joe Remersa vuelve a poner su voz para una canción, en este caso Cradle Of Forest. Para las instrumentales, el estilo de los dos Silent Hill previos se entremezcla un poco, dando resultados interesantes, como por ejemplo Melancholy Requiem o Drops Of Shame, sin dejar nunca de lado las tonadas oscuras para los momentos donde el miedo predomina, como Remodeling o The Suicidal Clock Chime.
Tal vez otra de las razones para que este juego sea mi favorito es que cuenta con la que, para mí, es la canción con McGlynn más acorde al estilo que representa Silent Hill: Room Of Angel.
Después del Silent Hill 4, el Team Silent (los desarrolladores de Konami) se disolvió y el desarrollo de los siguientes juegos fue encargado a estudios externos. Los resultados fueron variables, algunos buenos, algunos no, pero nunca volvieron a alcanzar la gloria que tuvieron los juegos desarrollados por el Team Silent. Sin embargo, la constante que mantuvieron fue la de tener a Yamaoka como compositor (al los anteriores a Silent Hill: Downpour, en la que se nota mucho la ausencia). Las canciones siguieron contando con la voz de Mc Glynn, con Shot Down In Flames, O.R.T., Blow Back y Hole In The Sky (para Silent Hill: Origins), One More Soul To The Call, Elle Theme, This Sacred Line y Alex Theme (para Silent Hill: Homecoming), y Always On My Mind, When You're Gone, Acceptance y Hell Frozen Rain (para Sillent Hill: Shattered Memories, una reimaginación del primer Silent Hill que además fue el último en involucrar a Yamaoka). Por supuesto que también se mantuvo ese estilo melancólico y calmo para ciertas canciones, como Snowblind, Behind The Wall Of Sleep (que casualmente tienen los mismos nombres que dos canciones de Black Sabbath), Cold Blood, Witchcraft, Childish Thoughts o Different Persons, así como también el estilo sombrío y oscuro (aunque sigan siendo las menos), como Raw Power, Not Tomorrow 4 (sí, no hay cuatro con el mismo título, pero ese es el nombre), 4 Pattern, Dead Monks, Hostility o Devil's Laughter. Por más que el desarrollo de los juegos haya pasado de mano en mano, el estilo musical siguió intacto y eso es algo que hay que agradecerle al señor Yamaoka.
Como bonus track, me pareció interesante poner una de las canciones que Yamaoka tiene con su banda... Que él dió a llamar "Silent Hill Band". ¿Por qué? Porque es él en la guitarra, Joe Remersa en la batería, McGlynn en la voz y nada más ni nada menos que Troy Baker en el bajo y voz de algunas canciones (quien hizo la voz de James Sunderland en la remasterización HD de Silent Hill 2). ¿Alguna vez pensaste que ibas a escuchar a Troy Baker cantar? Seguro, porque es músico. Pero te apuesto lo que quieras a que nunca te imaginaste que Akira Yamaoka, el compositor de la música de Silent Hill, iba a poner a Troy Baker a cantar... En español. Un bonus track realmente curioso.
Y bueno, eso fue el Rincón Musical de esta semana. Todo este trabajo de Yamaoka me inspiró a querer ser compositor yo también. Algún día lo seré, de eso estoy seguro. Incluso podría seguir hablando más sobre Yamaoka pero sino esta entrada no terminaría más. Recomiendo encarecidamente que si jugaste los juegos, descarguen de algun lado el soundtrack, porque realmente vale la pena. Si no los jugaste, apenas termines de leer, empezá a buscarlos, porque vas a vivir una experiencia tan terrorífica como hermosa. La semana que viene, voy a hablar de un orgullo para nosotros los argentinos, que compuso música impecable para un juego igual de impecable y sobre el cual ya hablé.
Si les gustó el texto no duden en seguirme por Twitter en @Lucasjrivarola!
Hasta la próxima!

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