miércoles, 24 de julio de 2013

Saints Row: The Third


Cosa rara lo que me pasó con Saints Row: The Third. Al principio, no estaba interesado en lo más mínimo. Seguramente haya sido por mis malas experiencias con los GTA. Nunca me gustaron, nunca encontré un incentivo para seguir jugándolos. Al principio, pensaba que Saints Row: The Third me iba a ofrecer una experiencia similar, que a pesar de la locura presente en el juego de la que todo el mundo hablaba, no iba a encontrar algo que me empujara a jugarlo. Sin embargo, cuando me enteré que estaba gratis para Playstation Plus, fue inmediatamente el primer juego que quise tener de esa lista. Pasé de 0 a 100. Toda mi confianza estaba depositada en ese juego. Para cuando lo jugara, de una manera u otra, me iba a terminar sorprendiendo.

Afortunadamente, esa sorpresa fue para bien. Muy para bien. Todos mis terrores eran infundados. Saints Row: The Third me ofreció más de lo que esperaba. En mis cabeza, las comparaciones con GTA eran inevitables. Que en GTA esto, que en Saints Row lo otro, paralelismos por acá, paralelismos por allá, mi mente trataba de descifrar por qué Sainst Row me gustó tanto y GTA no. Efectivamente, descubrí que la razón es que Saints Row no sólo acepta su propia locura, sino que construye el juego alrededor de ella.

Quizás la historia no sea lo más atrapante. Una pelea entre bandas para llegar al poder, básicamente es a eso a lo que se reduce. ¿Predecible? Por supuesto. Sin embargo, lo que le suma puntos al juego es lo increíblemente exagerado que es en todos sus aspectos, incluída la historia. Como ya sabrán, no soy de los que les gusta hablar mucho de la historia para no spoilear nada, pero sólo diré que por más predecible que pueda parecer la historia o por más que los personajes puedan parecer poco desarrollados, la historia en conjunto con el resto de los elementos del juego, se fortalecen mutuamente.


Desde la pantalla de creación de personajes y la estética casi caricaturezca de los mismos, hasta las diferentes armas y vehículos que podemos manejar (manejar jets es buenísimo), todo esá pensado para que pasemos un buen rato sin tomarnos las cosas en serio. Podrá jugarse como un sandbox clásico, pero sus toques de locura lo hacen único. Surfear sobre los autos, golpear gente porque sí, salir con un auto a hacer lío con música de Mozart de fondo. El juego está pensado para que te diviertas, y es algo que realmente logra. No tenés que tener miedo de que tanta locura termine perdiendo la gracia, porque está todo tan bien equilibrado que en ningún momento lo hace. Salvo algunas misiones secundarias que pueden volverse repetitivas, las misiones principales son en su mayoría únicas. Hay una misión en especial que involucra una banda llamada los Deckers que si sos gamer desde hace tiempo, te va a hacer llorar de la risa. Y es que ese es básicamente el objetivo del juego, pasar un buen rato, divertise, disfrutar. Lo que es mejor todavía, es que esa diversión se nos recompensa con plata y respeto (el equivalente a la experiencia), para poder comprar mejoras para nuestro personaje que llegado cierto nivel puede ser prácticamente inmortal, lo que aumenta el nivel de caos que uno puede provocar en el juego sin miedo. Sí, la policía aparece, las bandas te persiguen, pero Saints Row te invita más a que les plantes cara a que te escapes. Y te recompensa por eso, te recompensa por arriesgarte, por crear estragos. Entiende que lo divertido del sandbox es hacer literalmente lo que uno quiere y te recompensa por eso.

Sin embargo, el juego tiene sus defectos. La IA en general es terrible, especialmente la de los compañeros, que a veces se quedan parados en medio del camino sin avanzar. Si tenés un coche a mano, lo más fácil es arrollarlos para que vuelvan a la marcha, pero no deja de ser algo molesto y descuidado. Por parte de los enemigos, a veces no son ningún reto, y otras veces pueden ser tu peor pesadilla. Podés estar rodeado de enemigos que no son desafío alguno así como también podés estar rodeado de otros que te van a hacer la vida imposible. Otro defecto que le encontré al juego es que para ser un juego que le da tanta importancia a la personalización, nuestras casas o fortalezas tengan poca y nada de personalización, pero eso es algo que me parece "defecto" a mí, que soy uno de esos que se pueden pasar horas en una pantalla cambiando detalles. Por supuesto que todos estos defectos se ven compensados. Variedad de (ridículuas) armas que se pueden mejorar, vehículos personalizables que después podés volver a encontrar en tu casa sin importar dónde los dejes, un soundtrack espectacular tanto para las radios (me saco el sombrero ante las estaciones de música clásica y de música de los 80s y 90s) como para la música del juego, que en ningún momento deja de lado la idea de no tomarse en serio. Una de las cosas que me pareció más interesante y que más juegos deberían tener (y algo que me molesta que no se pueda con la PS3) es la posibilidad de tomar capturas de pantalla con el celular del personaje. Con el toque de un botón, la captura se guarda y se sube a la página de Saints Row para que vos la puedas descargar. Yo tengo ya una carpeta en mi PC con 32 fotos, tales como esta:


Para sumarle más locura todavía al juego, existe una opción de multijugador. Si con una sola persona pueden hacerse locuras interminables y entretenidas, con dos pueden tranquilamente destruir la ciudad y divertirse en el proceso. Si bien todavía no tuve el placer de probar el modo, tengo entendido que es drop-in drop-out, es decir, podés entrar o salir de una partida en cualquier momento. Las misiones disponibles van a hacer aquellas que tenga el jugador que menos alla avanzado en la historia, por lo que por más que vos ya hayas terminado el juego, podés entrar en la partida de un amigo para darle una mano. Hay diferentes vehículos que sacan ventaja de los dos jugadores, como tanques o autos con metralletas, pero sino, los autos normales te dejan asomarte por la ventana a disparar. Lo que sí realmente no estoy seguro es cómo se maneja la historia del juego al tener dos personajes, pero conociendo el juego, estoy seguro que de alguna manera hilarante atarán todo y no te va a generar queja alguna, como lo hacen con la historia de un jugador.

En resumen, Saints Row: The Third es un juego que se presta para la locura y te recompensa por ello. No necesita tener sentido (y creeme que alguna de las cosas más divertidas no lo tienen) ni ser serio. No necesita ser realista. Saints Row: The Third te invita a que te sientes con el joystick en mano y salgas con tu personaje completamente desnudo a causar estragos con una moto voladora y después con tu paracaídas para robar un auto cualquiera, personalizarlo a tu gusto y seguir con los estragos. Y no te olvides, se te va a recompensar por hacerlo, además de la diversión y alegría que vas a tener haciéndolo. Gracias a Saints Row: The Third, ahora espero con ganas Saints Row IV. ¿Por qué? Súperpoderes y aliens.

Si les gustó el texto no duden en seguirme por Twitter en @Lucasjrivarola!
Hasta la próxima!

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